viernes, 3 de abril de 2015

Toni Hill no decepciona


(Rosa Mora)

Toni Hill se supera en cada nueva novela. Con Los amantes de Hiroshima cierra con acierto la trilogía protagonizada por el inspector de los Mossos d’Esquadra  de origen argentino Héctor Salgado, que se inició con El verano de juguetes muertos (2011) y siguió con Los buenos suicidas (2012).
Toni Hill/ FOTO ANA PORTNOY
Una de las características de este escritor, que tiene vocación de best seller -del buen best seller, se entiende- es la inmensa capacidad de mezclar historias y mantener el interés en todas ellas. Al final siempre deja al lector con la boca abierta.

En El verano de los juguetes muertos ya nos plantea una triple trama: la prostitución de chicas nigerianas; las desgraciada peripecia de tres familias bien de la zona alta de Barcelona y la enigmática desaparición de Ruth, la ex esposa de Salgado. En Los buenos suicidas, los empleados de una empresa que participaron en un encuentro para aumentar el rendimiento personal empiezan a actuar de manera muy extraña: un buen padre mata a su esposa e hija y se suicida, otra compañera se tira o la tiran al metro... También plantea el tema de los bebés robados y ahonda en el misterio de Ruth.

Toni Hill (Barcelona, 1966) dota a todos sus personajes, hasta el último secundario, de sólidas biografías; los hace vivos. Es aún más evidente en Los amantes de Hiroshima. Estamos en 2011, los cadáveres abrazados  de Dani y Cris, desparecidos hace siete años, son encontrados en una casa abandonada. ¿Quién los asesinó? A partir de ahí se inicia un juego entre el pasado y el presente. Sus amigos de entonces, de los tiempos de la música y la droga, están bajo sospecha. Empezando por Ferran, con quien Cris y Dani formaron un trío amoroso. Ferran intentó suicidarse y está recluido en una clínica psiquiátrica por voluntad propia.

Hay más. La historia del propio Salgado y de su compañera policía Leire; la del comisario Savall, el jefe, la de un profesor de escritura del Ateneo barcelonés, la del hijo desparecido de la vecina de Salgado. Los estragos provocados por la Brigada Político Social (la policía franquista). De nuevo, los bebés robados. El desenlace de lo sucedido a Ruth.

Hill tiene, además, voluntad de ser testigo de su tiempo. Ahí está el movimiento de los indignados, el 15-M, los desahucios, la crisis e incluso aquel remoto e incomprensible Fórum de las Culturas de 2004 y, como en las otras novelas, Barcelona de punta a punta.

Cuenta este escritor tantas cosas, da tanta información, que la novela resultaría abrumadora si no fuera porque entrelaza todas las historias con precisión y habilidad. Los amantes de Hiroshima tiene una guinda escondida pero clave: Otra vuelta de tuerca, de Henry James. Seguro que cuando acaben de leer el libro de Hill sentirán un irreprimible deseo de volver a Henry James.

Sabemos que Héctor Salgado regresa a Argentina, esperemos que no sea para siempre, que vuelva algún día a los Mossos. Imperfecto, violento, tristón, buena persona y muy humano, sus lectores le hemos tomado cariño.



Los amantes de Hiroshima

Toni Hill

DeBolsillo

432 páginas. 12.95 euros





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