viernes, 29 de junio de 2018

(Lilian Neuman)

De Ann Cleeves (Gran Bretaña, 1954), la editorial Maeva ha publicado Una trampa para cuervos. Hay muchos más libros de esta prolífica dama que sabe mucho de pájaros, que vive en el bosque desde hace años y que, alguna vez, inesperadamente, cuando se disponía a escribir una novela psicológica, se le apareció la imagen de esta heroína singular, tan feúcha y desentendida de los reglamentos estéticos
Ann Cleeves
   La inspectora Vera Stanhope es protagonista de una serie de novelas. Esta es la tercera de un ciclo que en el original va por la octava entrega. Para saber de ella es mejor que hablen los demás, estos educados y reservados habitantes de la costa de Northumberland, en el nordeste de Inglaterra. Una vecina se refiere a ella como esa inspectora gorda. "Una mujer que se ha abandonado”. Otra atildada joven señora dirá: “El rostro de la inspectora podría haber sido atractivo si se hubiera esforzado más. Su ropa era informe, sus cabellos estaban mal cortados”. Por esos rincones del paisaje adonde llega el sonido de la olas del mar del Norte -aunque en algunos casos (y casas) parece que de fuera no llega, hace siglos, absolutamente nada- se mueve esta especial mujer.
  Elegimos a Vera, en este blog, como recomendación para el verano. En el variado panorama de investigadoras actuales es una de las más poco elegantes y más auténticas.
Vera, en la serie televisiva

  Como he dicho, parejas y familias que Vera tiene que interrogar la llevan a gentes bien vestidas y con un buen pasar. Pero una madre llega a casa y  encuentra a su joven hijo Luke en la bañera, muerto, y rodeado de flores. De a poco se entenderá qué ocurría con todos ellos.
  Vera interrogará a la madre y a la hermana de Luke, a un profesor y escritor de curiosos cuentos (y con un trauma no superado, desde hace veinte años), a una bibliotecaria y a los miembros de un club de lectura. Y sabrá de un grupo de amigos unidos desde hace años por la afición de observar pájaros (algo que Ann Cleeves empezó a hacer en los años 80, cuando se fue a vivir por allí). Y habrá otro crimen similar, un escenario con las mismas señas particulares. Y una chica.
  Es un caso difícil y Vera, contra todo lo que parece, es muy sutil. Con sus andares potentes y sus miradas que se clavan en la gente sin disimulo, descubre la vida de la joven Lily Marsh, la otra víctima. Y, como un inspector de tuberías subterráneas, sigue las conexiones de Lily y un antiguo amor, hoy trabajador de una clínica que, a la vez, también tiene conexión con aquel chico muerto. Una breve novela de obsesión dentro de la intriga. 
  Vera, huérfana de madre desde pequeña, entiende muy bien que alguna mujer por aquí sienta vergüenza. Su padre era un torpe taxidermista aficionado que trabajaba en la mesa de la cocina. También coleccionaba huevos. Cuando el hombre murió, Vera hizo una enorme hoguera en el jardín con todo aquello: “Se bebió el whisky de malta preferido de su padre y se dio cuenta de que no sentía ninguna pena”. 
Brenda Blethyn
La actriz Brenda Blethyn (la castigada madre de suburbio, de Secretos y mentiras, de Mike Leigh) compone una Vera un poco más acicalada e igualmente buena en la serie televisiva. Para ambas versiones cabe concluir esta reseña con esta recomendación: “No te dejes engañar por esta mujer. Quiere que veamos que es una payasa. Es más lista de lo que parece”

 
Ann Cleeves
Una verdad oculta
MAEVA
Traducción de Esther Roig
315 páginas
                                                                                     21 Euros